sábado, 20 de marzo de 2010

Un dia en la cocina con EMILIA

Un día en la cocina con Emilia .

Era un día como cualquier otro , llegue de la escuela bastante cansada y con demasiado calor afuera estábamos a 42 grados.
En cuanto entre a la casa sentí ese ambiente fresco, cómodo, relajado y lleno de paz con el que mi mama nos proveía; muchas veces pensé que ella tenia contacto directo con algún ángel ya que no era posible que hubiese tanta diferencia al cruzar el umbral de nuestro hogar.
Hola hija me grito mamá desde la cocina, me apresure a saludarla con un beso tronado “ hello mother ” que haces? Pues aquí viendo que vamos a comer ¿ porque no me ayudas ?
Y aunque estaba muerta y acalorada no deje de emocionarme pues entrar a cocinar con mi mamá siempre era una aventura.
Solo déjame darme un baño y regreso; salí de la cocina corriendo mientras escuchaba como mi mama tarareaba esa pegajosa canción italiana de Eros Ramazzoti .
En 15 minutos estaba de regreso con mis viejos pero cómodos jeans y mi camisetita roja , lista para iniciar la experiencia de cocinar.
¿ Que vamos a preparar madre? Pues mira tráeme de la alacena un paquete de lasaña porque hoy la combinaremos con una exquisita salsa de mariscos , pero antes por favor sirve para las dos una copa de vino espumoso que tengo enfriando .
Emilia como se llama mi mama es una mujer apasionada que practica la Alquimia ella posee el Don de convertir lo cotidiano en extraordinario; lo aburrido en divertido, lo simple en interesante y las tristezas en alegrías.
Con ella aprendí entre otras cosas que para pelar los ajos es suficiente con golpearlos un poco, que para partir las cebollas y no llorar hay que mojarlas antes y que se cocina mejor con música de fondo de preferencia italiana; aprendí que la pasta hay que cocerla con suficiente agua y salarla nunca poniendo aceite ni enjuagarla sino mezclarla con aceite de olivo para que no se pegue; y que el amor a la familia y amigos entra justamente por el estomago pues al cocinar estamos mezclando una parte de nuestra esencia con los ingredientes de la comida.
Con mi mama aprendí a poner la mesa con hermosos manteles de diferentes colores cada día y siempre con un jarrón de flores frescas , vajilla bonita , cubiertos relucientes y copas inmaculadas de cristal en donde cada día brindaríamos con un buen vino y a agradecer estar juntos alrededor de la mesa de buen humor .
¡ Niña ! ¿ en que tanto piensas ? pásame los tomates y empieza a preparar la Bechamel que los mariscos ya los tengo listos y por favor dame otra copa de vino bien frio .

2 comentarios:

Sara dijo...

Ya estoy por aquí, cuando termine en FB me vengo a tu parcelita, un besote, ah! te voy agragar a mi página.
Por cierto, apúntate a la clase de hoy sobre el merengue para reposteria, lo comenzamos a las siete en FB, besitos

Marilia dijo...

Gracias... no tengo mucho de cocina aqui ...es mas vivencial mi pagina de cocina esta en face