jueves 5 de enero de 2012

¿POR QUÉ LOS HOMBRES ANDAN TAN NECESITADOS DE AMOR?




A lo largo y ancho de mi vida he conocido y amado a infinidad de hombres. Y claro es algo natural debido a que orgullosamente tengo 50 años de vivir.

Nunca hasta hace unos días había pasado por mi mente la pregunta con la que he dado titulo a este escrito, ¿por qué los hombres de todas las edades y características físicas andan tan necesitados de amor, de atención, de mimos, de caricias, de abrazos? No son preguntas hechas al azar, son preguntas que me hago y que he compartido con algunas amigas últimamente y en las cuales coincidimos.

Estuve casada durante 23 años, aunque me separé algo antes y por obvias razones durante este periodo, no había experimentado (más que en mi propia pareja) esa sensación de falta de “algo” en él.

Siempre he sido muy “enamoradiza” como lo aseverarían mis abuelas y mi madre, mis amigas, compañeras de escuela, de viaje, hermanos y cuanta gente ha podido conocerme un poquito o muy a fondo y, por tal motivo, he tenido la enorme oportunidad de conocer al sexo opuesto en muchas de las facetas que a veces me sorprenden, otras me enojan, otras me vuelven loca, otras simplemente me repelen y en múltiples ocasiones no logro entender.

¿Libros? Todos o, bueno para no exagerar, muchísimos he leído con este tema de la eterna guerra entre sexos o sobre cómo entenderlos a ellos, cómo hacerle para poder encontrar ese “príncipe azul” que desde pequeña idealicé y que hasta el día de hoy nada más no aparece más que en mis sueños guajiros.
Que si las mujeres somos de Júpiter y los hombres de Marte, que si porque los hombres no se comprometen, que si muchas de nosotras las damas tenemos el síndrome de “Amar demasiado”…

Finalmente anoche regresando de platicar con un entrañable amigo de mas de 60 años, casado con su mujer desde hace 45, caí en la cuenta que realmente los hombres andan en busca de acariciar, de besar, de hacer el amor , de tocar, de palpar, de mirar a los ojos y que los miren dentro con coquetería e interés. Mi amigo me lo dijo así sin tapujos: tu mirada es peligrosa, estar contigo causa emoción y puso su mano sobre la mía buscando algo más en mi que nuestra “simple” amistad. Ambos tomábamos una bebida refrescante en un bar acogedor con ventanales hermosos donde admirábamos la lluvia que mojaba la ciudad repentinamente.

El momento fue agradable hasta podría decirse que ¿romántico? Pero yo no pretendía ningún tipo de acercamiento físico sino sólo el disfrute de un amigo -tal cual— así como amo conocer hombres y hablar con ellos sin ningún enfoque sexual, cosa que cada vez resulta más difícil de encontrar pues no se si por mi edad todos piensan que tendrán alguna experiencia sensorial conmigo que va desde tocar la mano, la pierna, besar, abrazar, o echarse sobre mi intempestivamente. A lo que me defiendo a capa y espada.

Llegando a mi cama casi no pude conciliar el sueño, pues una y otra vez venían a mi mente estos pensamientos que ahora plasmo aquí ¿ por qué los hombres son así? ¿Tendremos como mujeres, madres, esposas, hijas, parejas, amigas, amantes algo que ver con este comportamiento?

Desde niña he sido acosada por los hombres, si no era el tío que me cantaba canciones de amor a los cuatro años, era su amigo que me llevaba a caminar por la playa tocando mis pechos diminutos, algo incomprensible para mi aunque molesto indudablemente, tanto así que aún lo recuerdo con estupor; y si no, era mi primo que buscaba mi cuerpo dormida bajo las sábanas para llegar a tocar esa parte de mi donde el sentía placer que diría yo, a los máximo 6 años. Y ya más grande, cualquier hombre que me viera caminar en la calle con sus chiflidos que obviamente halagaban, o aquel cretino albañil que se bajaba el cierre de la bragueta frente a mis ojos asustados. ¿Qué tal ese primer novio mío con el que perdí mi virginidad a los 14 años en el sótano del gimnasio donde él daba clases y donde me enamoró prometiéndome amor eterno? Tenía 29 años y era casado. Fue el primer hombre casado que me engaño, diciéndome que era soltero y aún ahora a mis 50 años sigo pasando ese tipo de experiencias y lo más sorprendente es que todavía les creo… !Qué ingenua! dicen mis amigos.

Pudiera hablar de mis muchas experiencias de este mismo tipo con los hombres, pero a lo que voy con todo este relato, es a la reflexión que hice ayer en cuanto a la responsabilidad que pude haber tenido yo como mujer, hija , hermana, madre , esposa y amante, en todo esto.

¿No he sabido amar sanamente en mis relaciones con el sexo opuesto, será que he aprendido mal desde el principio o que nadie me lo explicó, he juzgado mal, no he dicho las cosas por miedo, no he defendido mi punto de vista o mi libertad como mujer, he apoyado que se me de un trato diferente, he sido demasiado coqueta o sexy, he engañado, no he educado igual a mi hijo que a mi hija? ¿No le he dado el suficiente amor a mi pareja o ex pareja? ¿No he hablado con la verdad, no me he comprometido lo suficiente o, todo lo anterior lo he hecho con exceso?

De lo que si estoy segura, es que hoy me he dado cuenta que algo pasa con los hombres, hoy que soy libre, que no tengo pareja, que ando por la calle a mis 50 años conociendo hombres de 18 hasta 90 y encuentro que todos tienen algo en común y es falta de afecto, falta de cariño, falta de abrazos, falta de besos amorosos, falta de ternura contenida y la constante de todos ellos de quejarse de la “súper mujer “ que todo lo resuelve, que a todo se adelanta, que tiene todo tan controlado, la casa limpia y ordenada, para la que los hijos y los nietos son lo primero.

A mi todo lo anterior me parecería que es lo indicado, pero parece que no es así, que no coincidimos hombres con mujeres; parece que algo estamos haciendo mal, no sólo nosotras obviamente, pero en muchos de los casos es así, me parece que hay una enorme falta de comunicación y que es justamente ahí donde podríamos empezar a trabajar.
Hator

domingo 19 de junio de 2011

ALEGRIA DE VIVIR: Los papas y a mi padre

ALEGRIA DE VIVIR: Los papas y a mi padre

Los papas y a mi padre


Un día mas…un día común y sin embargo Hoy es el día del Padre, y como todos los años nos damos un tiempo extra para pensar en ellos en esos seres con los que tenemos un vinculo amoroso y que nos ha marcado para siempre desde el momento de haber sido concebidos.

La experiencia personal de esta niña con su papa todavía la estoy trabajando y es que esta niña ya tiene 52 años y su padre 80.

Para poder estar bien hay que sanar la relación con los padres….eso he leído, eso me han dicho y eso he constatado a lo largo de mi vida y como hacerlo? Resulta complicado porque las cosas del corazón siempre lo son , porque desgraciadamente no sabemos amar “bien” y echamos casi todo a perder para luego tener que repararlo, situación que resulta un poco ilógica como lo es tantas veces la vida , pero así es y no hay mas que hacer.

Yo fui una niña (o soy aun) muy feliz, nací en un hogar lleno de amor, de enormes regalos donde crecí día con día llena de atenciones y mimos, mis papas construyeron una familia hermosa, fuimos 4 hermanos yo la mayor.

Como este texto es relativo a mi papa diré que yo era y sigo siendo la fan numero uno de Julio como se llama mi papa, puedo decir que en esos días de la infancia mi vida giraba bastante alrededor de el y de nuestra convivencia, que aunque no era tan intensa como la que tuve afortunadamente con mi mami, si era de tiempo de gran valor. Mi papa ha sido un hombre guerrero, desde pequeño ha sido obstinado, responsable y tenaz para lograr cumplir con sus sueños y sobre todo responsabilidades; siempre esforzándose en halagar y consentir a los demás aun y mucho antes que sus propias necesidades están y han estado las de sus seres amados.

¿ Ha tenido defectos mi padre? ¡ Claro que si ! pero y quien de nosotros no? , sin embargo la vida a su lado y agarrada de su mano ha sido una vida espectacular y las cualidades y ejemplo recibidos de mi padre han sido mucho mas que sus mínimos defectos.

Recuerdo tantas veces que compartimos tantas cosas, y cuan generoso siempre ha sido mi padre y no solo en ser un excelente proveedor sino en dar amor, en dar tiempo, en dar SE .

Esos viajes que compartimos en familia , su enorme desprendimiento para invitar a los demás, ese brillo de sus ojos , la alegría que emana , sus pensamientos siempre positivos y sobre todo SUS GANAS DE VIVIR y de DAR …todo eso amo de mi papa.

Las grandes enseñanzas de mi vida las comparto en un 50% con mi padre, el otro le toca a mi mama por supuesto; pero de el aprendí a ser una mujer invencible, positiva, amante de la vida , que se levanta con una gran sonrisa y le dice al mundo….AQUI ESTOY, aun ante grandes adversidades como lo ha sido para el perder, un hermano pequeño, a su padre en la mediana edad; a uno de sus hijo ( mi hermano) a los 21 años y a la maravilla que fue su esposa ( mi madre) cuando apenas ella tenia 54 años.

Lo he visto llorar pocas veces, es muy valiente….pero es el ser mas sensible del mundo; y también me ha dado lecciones de responsabilidad porque como el dice….yo tome esta decisión y ahora la afronto a como de lugar.

Mi papi es mi ejemplo a seguir, mi fortaleza, esa luz que brilla dentro de mi ser en parte es por el.

La vida ahora me da la oportunidad de poderlo ver cada día que pasa por mi para llevarme a la oficina y lo veo a sus 80 años como aquel joven de la foto que anexo con esas ganas de vivir y de seguir siendo el ejemplo de su nueva familia pues mi papa tiene 3 hijos de 16 años. Y sigue esforzándose por salir adelante y ser ese ejemplo de vida para ellos como lo es para mi y mis hermanos y para todas las persona que hemos tenido la suerte enorme de convivir con el.

Felicidades al mejor papa del mundo, mi papa Julio … de tu hija que te admira y te ama.

Marilia

sábado 20 de marzo de 2010

Un dia en la cocina con EMILIA

Un día en la cocina con Emilia .

Era un día como cualquier otro , llegue de la escuela bastante cansada y con demasiado calor afuera estábamos a 42 grados.
En cuanto entre a la casa sentí ese ambiente fresco, cómodo, relajado y lleno de paz con el que mi mama nos proveía; muchas veces pensé que ella tenia contacto directo con algún ángel ya que no era posible que hubiese tanta diferencia al cruzar el umbral de nuestro hogar.
Hola hija me grito mamá desde la cocina, me apresure a saludarla con un beso tronado “ hello mother ” que haces? Pues aquí viendo que vamos a comer ¿ porque no me ayudas ?
Y aunque estaba muerta y acalorada no deje de emocionarme pues entrar a cocinar con mi mamá siempre era una aventura.
Solo déjame darme un baño y regreso; salí de la cocina corriendo mientras escuchaba como mi mama tarareaba esa pegajosa canción italiana de Eros Ramazzoti .
En 15 minutos estaba de regreso con mis viejos pero cómodos jeans y mi camisetita roja , lista para iniciar la experiencia de cocinar.
¿ Que vamos a preparar madre? Pues mira tráeme de la alacena un paquete de lasaña porque hoy la combinaremos con una exquisita salsa de mariscos , pero antes por favor sirve para las dos una copa de vino espumoso que tengo enfriando .
Emilia como se llama mi mama es una mujer apasionada que practica la Alquimia ella posee el Don de convertir lo cotidiano en extraordinario; lo aburrido en divertido, lo simple en interesante y las tristezas en alegrías.
Con ella aprendí entre otras cosas que para pelar los ajos es suficiente con golpearlos un poco, que para partir las cebollas y no llorar hay que mojarlas antes y que se cocina mejor con música de fondo de preferencia italiana; aprendí que la pasta hay que cocerla con suficiente agua y salarla nunca poniendo aceite ni enjuagarla sino mezclarla con aceite de olivo para que no se pegue; y que el amor a la familia y amigos entra justamente por el estomago pues al cocinar estamos mezclando una parte de nuestra esencia con los ingredientes de la comida.
Con mi mama aprendí a poner la mesa con hermosos manteles de diferentes colores cada día y siempre con un jarrón de flores frescas , vajilla bonita , cubiertos relucientes y copas inmaculadas de cristal en donde cada día brindaríamos con un buen vino y a agradecer estar juntos alrededor de la mesa de buen humor .
¡ Niña ! ¿ en que tanto piensas ? pásame los tomates y empieza a preparar la Bechamel que los mariscos ya los tengo listos y por favor dame otra copa de vino bien frio .

Sobre el Diván


Edward Flirt , un hombre maduro que estaba obsesionado con la idea de vivir para siempre; nunca pudo olvidar aquel libro de hechizos que descubrió debajo de la cama de la nana Sophie, siendo apenas un niño de 10 años .

Ed de forma furtiva todas las noches abría el mágico libro de hechizos que la nana guardaba sigilosamente dentro de aquella misteriosa caja color púrpura adornada con múltiples estrellas , lunas y un broche dorado en forma de herradura .

Eddy (como Sophie cariñosamente le llamaba) tenía terminantemente prohibido husmear dentro del cuarto de la nana y por la misma razón él lo hacía constantemente, justo cuando ella se entretenía en el jardín cantándole a las rosas y orquídeas que con tanto amor cultivaba, aunque a veces se distraía de su cuidado flirteando con el jardinero .

Dentro de todos los hechizos contenidos en el libro, uno sin duda llamó siempre su atención y ya siendo más grande tuvo la precaución de copiarlo letra por letra en aquel diario donde escribía sus más grande secretos de la vida: el hechizo para ser “inmortal”.

Se trataba de una receta para obtener vida eterna, era de lo más extraño y hasta cierto punto sensual ya que tenía que ver con el amor y con una mujer.

Las instrucciones decían que para nunca morir , se tendría que devorar el cuerpo de una mujer dormida de la cual estuviera perdidamente enamorado y ella le correspondiera amándolo igual. Al principio le pareció algo escabroso y poco probable, sin embargo fue la única pócima que por alguna rara razón llamó su atención y conforme más lo leía le parecía menos terrible.

Los años pasaron, la nana desapareció y llegaron infinidad de experiencias extrañas unas y otras no tanto a la vida de Edward , sin embargo lo que no cambiaba ni él olvidaba era aquella obsesión de vivir para siempre.

Un buen día de paseo en Viena, su ciudad favorita, conoció a quien más tarde sería el gran amor de su vida Melissa Pierrot, mientras ambos en aquella galería miraban embelesados “ El Beso” de Gustav Klimt. Sin proponérselo se rozaron con los codos y al mirarse se quedarían prendados para siempre. ¡Sí en definitiva, fue un amor a primera vista!

Melissa y Edward tuvieron noches y días de pasión inolvidables , encuentros furtivos y casuales ya que ella estaba casada con un hombre viejo aburrido y enfermo y, aunque Edward era libre ambos sabían que su apasionado amor no tenía futuro y sus citas clandestinas se volvían cada día mas problemáticas y complicadas.

A pesar de el inmenso amor y la arrolladora pasión que Edward sentía por su amada, no dejaba de pensar en aquella posibilidad de ser inmortal. Veía cómo poco a poco sus seres queridos envejecían, enfermaban y luego morían, mientras que él tenía el secreto para no pasar por lo mismo y necesitaba ponerlo en práctica cuanto antes.

Pensándolo bien, Edward no podría adueñarse por completo de Melissa y poniendo en práctica la receta mágica de comérsela a ella , formaría parte de sus entrañas y su hermosa sangre correría por sus venas dándole juventud, vida eterna y pasión.

Sin pensarlo más buscó en su viejo baúl aquel libro con tantos secretos de su niñez y juventud hasta dar con la receta misteriosa y, aunque de memoria podía recordar cada palabra, no podía equivocar ni un solo paso. Entonces lo preparó todo.

Aquella tarde invernal se citaron en su lugar secreto… Un discreto hotelito donde eran libres: ella llegó hermosa con su vestido blanco con un gran escote y él con su traje oscuro y su corbata púrpura; ella sin saber que ya no tendría que mentir más para fundirse con su amado , él con la emoción de tenerla a ella para siempre dentro de si.

Esa noche...de aquel hotel sólo salió Edward y en la habitación quedaron una taza de café vacía y un vestido blanco sobre el diván.

Aceptacion y Rendicion

Cuando te rindes a lo que esy estás plenamente presente, el pasado ya no tiene ningún poder.
Entonces se abre el reino del Ser,que había quedado oscurecido por la mente.
De repente, surge una gran quietud dentro de ti,la sensación de una paz insondable.Y en esa paz hay una gran alegría.Y dentro de esa alegría hay amor.Y en su núcleo más interno está lo sagrado,lo inconmensurable, Eso que no puede ser nombrado.
LA IMPERMANENCIA Y LOS CICLOS DE LA VIDA
Hay fases de éxito en que las cosas vienen a ti y se desarrollan, y fases de fracaso en que las cosas se marchitan, se desintegran y tienes que dejarlas ir para que puedan surgir otras nuevas, o para que se produzca la transformación.
Si, llegado a ese punto, te apegas y te resistes, te estás negando a seguir el flujo de la vida, y eso te hará sufrir.
La disolución es necesaria para que se produzca un nuevo crecimiento. Ambos aspectos no pueden existir separadamente.La fase descendente del ciclo es absolutamente esencial para la realización espiritual. Debes de haber fracasado rotundamente a algún nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para sentirte atraído por la dimensión espiritual.
O quizá el éxito mismo haya perdido significado, quedándose vacío y convirtiéndose en fracaso.
El fracaso reside oculto en cada éxito, y el éxito en cada fracaso.
En este mundo, es decir, en el nivel de las formas, todos «fracasamos» antes o después, y todas las realizaciones acaban convirtiéndose en nada. Todas las formas son impermanentes.
Puedes mantenerte activo y disfrutar manifestando y creando nuevas formas y circunstancias, pero ya no te identificarás con ellas. No las necesitas para tener una identidad. Ellas no son tu vida; sólo son tu situación de vida.
El ciclo tiene una duración variable que va de unas pocas horas a varios años. Hay ciclos largos y ciclos breves dentro de los ciclos largos. Muchas enfermedades se generan por luchar contra las fases de baja energía, que son vitales para la regeneración.
La acción compulsiva y la tendencia a extraer la propia autoestima y la identidad de factores externos, como el éxito, es una ilusión inevitable mientras te identifiques con la mente.
Esto hace que no puedas aceptar las fases bajas del ciclo, que no las dejes ser. Finalmente, la inteligencia del organismo puede adueñarse de la situación como medida de autoprotecció n y provocar una enfermedad que te obligue a detenerte para que pueda tener lugar la necesaria regeneración.En cuanto la mente juzga que un estado o situación es «bueno», le toma apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación como de una posesión, un papel social, un lugar o tu cuerpo físico. La identificació n te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo, y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien eres o de quien crees ser.
Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín consumen. La situación acaba, o cambia, o puede producirse un cambio de polaridad: lo que ayer o el año pasado era bueno, súbita o gradualmente se vuelve malo. La misma situación que antes te hacía feliz, ahora te hace desgraciado.
La prosperidad de hoy se convierte en el consumismo vacío de mañana.
La boda feliz y la luna de miel se convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
O también puede ocurrir que desaparezca una situación y su ausencia te haga infeliz.
Cuando el estado o situación con el que la mente se ha identificado cambia o desaparece, ésta no puede aceptarlo. Se apegará al estado que ha desaparecido y se resistirá al cambio.
Es casi como si nos cortaran un miembro del cuerpo.Esto significa que tu felicidad y tu infelicidad son, de hecho, la misma cosa. Sólo las separa la ilusión del tiempo.
NO OFRECER RESISTENCIA A LA VIDA es estar en un estado de gracia, tranquilidad y ligereza, un estado que no depende de que las cosas sean de cierta manera, buenas o malas.
Parece paradójico y, sin embargo, cuando desaparece la dependencia interna de la forma, la situación general de tu vida, lo que tiene relación con las formas externas, parece mejorar enormemente.
Las cosas, las personas o las situaciones que creías necesitar para ser feliz ahora llegan a ti sin esfuerzo ni lucha por tu parte, y eres libre de disfrutarlas y apreciarlas mientras duren.
Todas esas cosas, evidentemente, seguirán teniendo un final, los ciclos irán y vendrán, pero cuando desaparece la dependencia, desaparece también el miedo a la pérdida.
La vida fluye con tranquilidad.La felicidad derivada de una fuente secundaria nunca es muy profunda.
Sólo es un pálido reflejo de la alegría de Ser, de la vibrante paz que encuentras en tu interior cuando entras en el estado de no-resistencia. El Ser te lleva más allá de los opuestos polares de la mente y te libera de la dependencia de la forma. Aunque todo colapsara y se derrumbara a tu alrededor, en lo profundo de tu núcleo interno seguirías sintiéndote en paz. Puede que no te sintieras feliz, pero al menos estarías en paz.
USO Y RENUNCIA DE LA NEGATIVIDAD
Toda resistencia interna se experimenta como negatividad de uno u otro tipo. Toda negatividad es resistencia. En este contexto, ambas palabras son casi sinónimas.La negatividad va desde la irritación o la impaciencia hasta la ira encendida, desde el estado de depresión anímica o resentimiento hasta la desesperación suicida. A veces la resistencia activa el cuerpo-dolor emocional y, en tal caso, cualquier roce sin importancia puede producir una intensa negatividad en forma de ira, depresión o una pena muy honda.
El ego cree que puede manipular la realidad mediante la negatividad y conseguir lo que quiere.Cree que la negatividad le permite atraer un estado agradable o disolver un estado desagradable.
Si «tú» —la mente— no creyeras que la negatividad funciona, ¿para qué habrías de crearla? La cuestión es que, de hecho, la negatividad no funciona. En lugar de atraer un estado deseable, más bien le impide emerger. En lugar de disolver un estado indeseable, lo mantiene en su lugar. La única «utilidad» de la negatividad es fortalecer el ego, y por eso al ego le encanta.
Cuando estás identificado con una emoción negativa no quieres soltarla, y en algún profundo nivel inconsciente no deseas un cambio para mejor porque pondría en peligro tu identidad de persona deprimida, enfadada o maltratada.
Entonces ignorarás, negarás o sabotearás lo positivo de tu vida. Éste es un fenómeno bastante común. Y una locura.
OBSERVA CUALQUIER PLANTA O ANIMAL Y PERMITE QUE TE ENSEÑE A ACEPTAR LO QUE ES, a rendirte al ahora.Deja que te enseñe a Ser. Deja que te enseñe integridad, qué significa ser uno mismo, ser real.
Deja que te enseñe a vivir y a morir, y a no hacer un problema de la vida y de la muerte.Las emociones negativas recurrentes contienen a veces un mensaje, como también lo contienen las enfermedades. Pero cualquier cambio que introduzcas, tanto si tiene que ver con tu trabajo como si afecta a tus relaciones o a tu entorno, será superficial a menos que surja de un cambio en tu nivel de conciencia. Y en cuanto a eso sólo puedo aconsejarte una cosa: mantente más presente. Cuando hayas alcanzado cierto grado de presencia, ya no necesitarás que la negatividad te indique qué necesita tu situación de vida.
Pero mientras la negatividad esté ahí, úsala. Úsala como recordatorio de que has de estar más presente.Cuando sientas surgir la negatividad en tu interior, tanto si está causada por algo externo como si está provocada por un pensamiento o por nada concreto de lo que seas consciente, considérala una voz que te dice: «Atención. Aquí y ahora. Despierta. Sal de tu mente. Mantente presente.
»Hasta la más leve irritación es significativa y tiene que ser reconocida y registrada para que no haya una acumulación de reacciones no observadas.Es posible que al darte cuenta de que no quieres tener ese campo energético negativo en tu interior, de que no tiene ningún propósito, simplemente renuncies a él. Pero, si es así, asegúrate de soltarlo completamente. Si no puedes hacerlo, acepta que está ahí y lleva tu atención a la sensación.
COMO ALTERNATIVA, PUEDES HACER DESAPARECER LA EMOCIÓN NEGATIVA imaginándote que te has vuelto transparente a la causa externa de esa reacción.Te recomiendo que al principio lo practiques con cosas pequeñas, incluso triviales. Digamos que estás tranquilamente sentado en tu casa.
De repente oyes el sonido penetrante de una alarma de automóvil que suena en la calle. Surge la irritación. ¿Qué propósito tiene esa irritación? Ninguno en absoluto. ¿Por qué la has creado? No la has creado, la ha creado tu mente.
Ha sido una reacción totalmente automática, totalmente inconsciente.¿Por qué la ha creado la mente? Porque cree inconscientemente que esa resistencia, que tú experimentas como negatividad o infelicidad, disolverá en cierto modo la situación indeseable.
Esto, evidentemente, es una ilusión. La resistencia creada por la reacción —la irritación o el enfado, en este caso— es mucho más molesta que la causa original que está tratando de disolver.
Todo esto puede transformarse en una práctica espiritual.
SIÉNTETE COMO SI TE ESTUVIESES VOLVIENDO TRANSPARENTE, por así decirlo; como si no tuvieras la solidez de un cuerpo material. Ahora permite que el ruido, o cualquiera que sea la causa de la reacción negativa, te atraviese.
Ya no golpea con una «pared» sólida en tu interior.
Como he dicho, al principio es mejor practicar con cosas pequeñas: la alarma del coche, el ladrido del perro, los gritos de los niños, el atasco de tráfico. En lugar de tener un muro de resistencia dentro de ti, golpeado constantemente por cosas «que no deberían estar ocurriendo», deja que todo te atraviese.Imagina que alguien te dice algo grosero o con intención de molestarte.
En lugar de caer en la reacción inconsciente y en la negatividad, en lugar de atacar, ponerte a la defensiva o retirarte, deja que las palabras te atraviesen limpiamente.
No ofrezcas resistencia. Es como si ya no hubiera nadie que pudiera sentirse herido. Eso es perdón. Así es como te vuelves invulnerable.
Puedes seguir diciendo a esa persona que su conducta es inaceptable, si eso es lo que eliges. Pero esa persona ya no tiene el poder de controlar tu estado interno.
Entonces eres dueño de ti mismo, no estás bajo el poder de otra persona, y tampoco te dejas controlar por tu mente. Tanto si se trata de una alarma de automóvil, de una persona grosera, de una inundación, un terremoto o de la pérdida de todas tus posesiones, el mecanismo de resistencia es el mismo.Sigues buscando fuera y no puedes dejar de buscar.
Quizás el próximo curso tengas la respuesta; quizás esa nueva técnica. A ti, personalmente, te digo:
NO BUSQUES LA PAZ.
No busques ningún estado diferente del que tienes; así no producirás conflicto interno ni resistencias inconscientes.
Perdónate por no estar en paz.
En el momento en que aceptas completamente tu falta de paz, la no-paz se transforma en paz. Cualquier cosa que aceptes plenamente te llevará allí, al estado de paz. Éste es el milagro de la rendición.
Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.
LA NATURALEZA DE LA COMPASIÓNCUANDO HAS IDO MÁS ALLÁ DE LOS OPUESTOS MENTALES, te vuelves como un profundo lago.
La situación externa de tu vida, y lo que ocurra allí, es la superficie del lago. A veces está en calma, otras veces agitada, dependiendo de los ciclos y las estaciones. Sin embargo, en lo profundo, el lago siempre permanece inalterado. Tú eres todo el lago, no sólo la superficie, y estás en contacto con tu propia profundidad, que permanece absolutamente quieta.No te resistes al cambio aferrándote mentalmente a ninguna situación. Tu paz interna no depende de ello. Habitas en el Ser —inmutable, intemporal, inmortal— y ya no dependes del mundo externo, de las formas eternamente cambiantes, para sentirte feliz o satisfecho. Puedes disfrutar de las formas, jugar con ellas, crear nuevas formas, apreciar la belleza de las cosas..., pero no necesitas apegarte a nada.
Mientras no seas consciente de Ser, la realidad de los demás seres humanos te evitará porque aún no has encontrado la tuya. Tu mente aceptará o rechazará la forma de los demás, que no es sólo su cuerpo; también incluye su mente. La verdadera relación sólo es posible cuando tienes conciencia de Ser.Viniendo del Ser, percibirás el cuerpo y la mente de la otra persona como si sólo fueran una pantalla detrás de la cual puedes sentir su verdadera realidad, como sientes la tuya.
Por eso, cuando tengas que afrontar el sufrimiento de otra persona o su conducta inconsciente, te mantendrás presente y en contacto con el Ser, y serás capaz de mirar más allá de la forma y de sentir el Ser puro y radiante de la otra persona a través del tuyo.En el nivel del Ser, uno reconoce que todo sufrimiento es ilusorio.
El sufrimiento se debe únicamente a la identificació n con la forma. A veces, cuando la persona está preparada, el despertar de la conciencia de Ser produce curaciones milagrosas.La compasión es la conciencia del vínculo profundo que te une a todas las criaturas. La próxima vez que digas «no tengo nada en común con esa persona», recuerda que sí tienes mucho en común: dentro de unos pocos años —que sean dos o setenta no supone una gran diferencia— ambos os habréis convertido en cadáveres en putrefacción, después en montones de polvo y más adelante en nada en absoluto. Esta toma de conciencia fomenta un sentimiento de cordura y humildad y no deja lugar al orgullo.
¿Es éste un pensamiento negativo? No, es un hecho. ¿Por qué darle la espalda? En este sentido, existe una igualdad total entre tú y todas las demás criaturas.
UNA DE LAS PRÁCTICAS ESPIRITUALES MÁS PODEROSAS es la de meditar profundamente en la mortalidad de las formas físicas, incluida la propia.
A esto se le llama «morir antes de morir».Entra en esta práctica profundamente.
Tu forma física se está disolviendo, deja de ser. Después llega un momento en que todas las formas mentales o pensamientos también mueren.
Sin embargo, tú, la presencia divina que eres, sigues estando allí. Radiante, plenamente despierto.
Nada real ha muerto jamás; sólo los nombres, las formas y las ilusiones.En este nivel profundo, la compasión se convierte en sanación en su sentido más amplio. En ese estado, tu influencia sanadora no se basa fundamentalmente en el hacer, sino en el ser. Todas las personas con las que entres en contacto se sentirán tocadas por tu presencia y afectadas por la paz que emanas, seas consciente de ello o no.
Cuando estás plenamente presente y la gente que te rodea muestra una conducta inconsciente, no sientes la necesidad de reaccionar a ella porque no le concedes el carácter de realidad.
Tu paz es tan profunda y vasta que cualquier cosa que no sea paz desaparece en su seno como si nunca hubiera existido.
Esto rompe el ciclo kármico de acción y reacción.Los animales, los árboles y las flores sentirán tu paz y responderán a ella.
Enseñas mediante tu ser, demostrando la paz de Dios.Te conviertes en la «luz del mundo», una emanación de conciencia pura, y por tanto eliminas el sufrimiento de raíz. Eliminas la inconsciencia del mundo.
LA SABIDURÍA DE LA RENDICIÓN
La cualidad de tu conciencia en este momento es el principal determinante del tipo de futuro que experimentará s; por tanto, rendirte es la cosa más importante que puedes hacer para provocar un cambio positivo.
Cualquier acción que emprendas es secundaria. Ninguna acción verdaderamente positiva puede surgir de un estado de conciencia que no sea de rendición.Para algunas personas, la rendición puede tener una connotación negativa que implica derrota, renuncia, incapacidad de responder a las pruebas de la vida, letargo, etc.
La verdadera rendición, no obstante, es algo totalmente diferente. No significa soportar pasivamente cualquier situación en la que te encuentres sin hacer nada al respecto.
Tampoco significa dejar de hacer planes o de iniciar acciones positivas.
LA RENDICIÓN ES UNA SABIDURÍA SIMPLE pero profunda que implica ceder más que oponerse al flujo de la vida. El único lugar donde puedes experimentar el flujo de la vida es el ahora; por tanto, rendirse es aceptar el momento presente incondicionalmente y sin reservas. Es renunciar a la resistencia interna a lo que es.Resistirse internamente es decir «no» a lo que es mediante el juicio mental y la negatividad emocional. La resistencia suele agudizarse cuando las cosas «van mal», lo que significa que hay una distancia entre las demandas o rígidas expectativas de tu mente y lo que es. En esa brecha anida el dolor.Si has vivido lo suficiente, sabrás que las cosas «van mal» con bastante frecuencia. Es precisamente en esos momentos cuando tienes que rendirte si quieres eliminar el dolor y el sufrimiento de tu vida. La aceptación de lo que es te libera inmediatamente de tu identificació n mental y vuelve a conectarte con el Ser.
La resistencia es la mente.La rendición es un fenómeno puramente interno, que no implica que en lo externo no puedas emprender acciones para cambiar la situación.
De hecho, para rendirte no tienes que aceptar la situación general, sino sólo el pequeño segmento llamado el ahora. Por ejemplo, si mientras vas conduciendo por el campo te quedas atascado en medio del barro, no dirás: «Vale, me resigno a quedarme atascado.»
Resignación no es rendición.
NO TIENES POR QUÉ ACEPTAR UNA SITUACIÓN DE VIDA DESAGRADABLE O INDESEABLE.
Tampoco tienes que engañarte y decirte que no tiene nada de malo. No. Reconoces plenamente que quieres salir de ella, y entonces limitas tu atención al momento presente sin ponerle ninguna etiqueta mental.Eso significa que no hay juicio sobre el ahora. Por tanto, no hay resistencia ni negatividad emocional. Aceptas el momento tal como es.Después te pones en acción y haces todo lo posible por salir de la situación.Eso es lo que denomino acción positiva. Es mucho más eficaz que la acción negativa, surgida de la ira, de la desesperación o de la frustración. Hasta alcanzar el resultado deseado, continúas practicando la rendición negándote a etiquetar el ahora.
Permíteme una analogía visual para ilustrar el punto que estoy tratando de exponer.
Vas caminando de noche por un sendero y estás rodeado por una densa niebla. Pero tienes una linterna muy potente que la atraviesa y crea un espacio estrecho y claro frente a ti.
La niebla es tu situación de vida, que incluye el pasado y el futuro; la linterna es tu presencia consciente; el espacio claro es el ahora.
La no-rendición endurece tu forma psicológica, el caparazón del ego, creando así una fuerte sensación de separación.
El mundo que te rodea, y en particular la gente, pueden parecerte amenazantes.
Surge una necesidad compulsiva inconsciente de destruir a los demás mediante juicios, y también la de competir y dominar. Hasta la naturaleza se convierte en tu enemigo, porque tus percepciones e interpretaciones están gobernadas por el miedo.
La enfermedad mental que llamamos paranoia sólo es una forma un poco más aguda de este estado de conciencia, normal pero disfuncional.No sólo tu forma psicológica, sino también tu forma física, tu cuerpo, se endurece y se pone rígido a causa de la resistencia. Surge tensión en distintas partes del cuerpo y éste en su totalidad se contrae.
El libre flujo de energías corporales, que es esencial para la salud, queda muy restringido.
El trabajo corporal y ciertos tipos de terapia física pueden ayudar a recuperar el flujo, pero, a menos que practiques la rendición en la vida cotidiana, esas terapias se limitan a aliviar los síntomas de forma pasajera, porque la causa de la tensión —el patrón de resistencia— no se ha disuelto.
Hay algo dentro de ti que no es afectado por las circunstancias pasajeras que conforman tu situación de vida, y sólo la rendición te permite acceder a ello. Es tu vida, tu Ser mismo, que existe eternamente en el reino intemporal del presente.
CUANDO TU SITUACIÓN DE VIDA TE RESULTA INSATISFACTORIA o incluso intolerable, sólo si empiezas por rendirte podrás romper el patrón de resistencia inconsciente que perpetúa esa situación.
La rendición es perfectamente compatible con la acción, con iniciar cambios o alcanzar objetivos.
Pero, en el estado de rendición, tu acción fluye desde una energía completamente diferente, de otra cualidad. La rendición te conecta con la fuente-energí a del Ser, y tu hacer, imbuido de Ser, se convierte en una alegre celebración de la energía de vida que te lleva más profundamente al ahora.
La no-resistencia realza enormemente la cualidad de tu conciencia y, por tanto, la cualidad de cualquier cosa que estés haciendo o creando.
Entonces los resultados vendrán por sí mismos y reflejarán esa cualidad. A esto lo podríamos denominar «acción rendida».
EN EL ESTADO DE RENDICIÓN, ves con claridad lo que hay que hacer y empiezas a actuar; vas haciendo una cosa cada vez, te centras en una cosa cada vez.
Aprende de la naturaleza: observa cómo se hace todo y cómo se despliega el milagro de la vida sin insatisfacció n ni infelicidad.
Por esta razón Jesús dijo: «Mira los lirios del campo, cómo crecen; ni se afanan ni se enredan.»
SI TU SITUACIÓN GENERAL ES INSATISFACTORIA o desagradable, separa este instante y ríndete a lo que es. Ésta es la linterna que te permite ver en la niebla. Entonces tu estado de conciencia deja de estar controlado por las condiciones externas. Ya no partes desde un estado de reacción y resistencia.
Después observa las características específicas de la situación. Pregúntate: «¿Hay algo que pueda hacer para cambiar la situación, mejorarla o apartarme de ella?» Si es así, emprende la acción apropiada.No te centres en las cien cosas que vas a tener que hacer o que tal vez tengas que hacer en el futuro, sino en la única cosa que puedes hacer ahora. Eso no significa que no debas planificar. Podría muy bien ocurrir que lo que tengas que hacer ahora mismo sea planificar. Pero asegúrate de no empezar a crear «películas mentales» que te proyecten continuamente hacia el futuro, perdiendo de ese modo el ahora.
Cualquier acción que emprendas puede no dar fruto inmediatamente. Hasta que lo haga, no te resistas a lo que es.
SI NO PUEDES HACER NADA y tampoco consigues salir de la situación, úsala para entrar más profundamente en la rendición, más profundamente en el ahora, más profundamente en el Ser.
Cuando entras en esta dimensión intemporal del presente, a menudo el cambio se presenta de maneras extrañas, sin necesidad de hacer gran cosa por tu parte. La vida se muestra servicial y cooperativa. Si había factores internos, como el miedo, la culpa o la inercia, que te impedían actuar, se disolverán a la luz de tu presencia consciente.No confundas la rendición con una actitud de «ya nada me puede molestar» o «las cosas ya no me importan». Si la miras de cerca, verás que tal postura está teñida de negatividad en forma de resentimiento oculto, de modo que no es rendición, sino resistencia enmascarada.
A medida que te vayas rindiendo, dirige tu atención hacia dentro para comprobar si te queda algún rastro de resistencia. Mantente muy alerta cuando lo hagas; de otro modo, una bolsa de resistencia puede seguir escondida en algún rincón oscuro en forma de un pensamiento o emoción no reconocidos.
DE LA ENERGÍA MENTAL A LA ENERGÍA ESPIRITUALEMPIEZA POR RECONOCER QUE HAY RESISTENCIA.
Estáte presente cuando ocurra, cuando surja la resistencia. Observa cómo la crea tu mente, cómo etiqueta la situación, a ti mismo, a los demás. Observa el proceso de pensamiento implicado. Siente la energía de la emoción.Siendo testigo de la resistencia comprobarás que no tiene ninguna utilidad. Al centrar toda tu atención en el ahora, la resistencia inconsciente se hace consciente y ése es su fin.No puedes ser consciente e infeliz, consciente y negativo. La negatividad, la infelicidad o el sufrimiento, sean del tipo que sean, indican que hay resistencia, y la resistencia siempre es inconsciente.
¿Elegirías la infelicidad? Y si no la has elegido, ¿cómo es que ha surgido? ¿Cuál es su propósito? ¿Quién la mantiene viva?Aunque seas consciente de tus sentimientos de infelicidad, lo cierto es que te has identificado con ellos y mantienes vivo el proceso de identificació n mediante el pensamiento compulsivo.
Todo eso es inconsciente. Si fuese consciente, es decir, si estuvieses completamente presente en el ahora, toda negatividad se disolvería casi instantáneamente. No podría sobrevivir en tu presencia. Sólo puede sobrevivir en tu ausencia.Ni siquiera el cuerpo-dolor puede sobrevivir mucho tiempo en tu presencia. Mantienes viva tu infelicidad dándole tiempo. Esa es su sangre de vida. Si retiras el tiempo mediante una intensa conciencia del momento presente, se muere. Pero ¿quieres que muera? ¿Estás seguro de que has tenido suficiente?
¿Quién serías sin tu infelicidad?
Hasta que practicas la rendición, la dimensión espiritual es algo sobre lo que lees, sobre lo que hablas, algo sobre lo que escribes libros y que te estimula, algo en lo que piensas, algo en lo que crees o no crees, según el caso.
Todo lo anterior no supone ninguna diferencia.No HASTA QUE LA RENDICIÓN hace que se vuelva una realidad en tu vida.Cuando te rindes, la energía que emanas y que a partir de ese momento dirige tu vida es de una frecuencia vibratoria mucho más elevada que la energía mental que gobierna el mundo.
A través de la rendición, la energía espiritual entra en este mundo. No genera sufrimiento para ti, para los demás seres humanos ni para el resto de los seres vivos del planeta.
RENDICIÓN EN LAS RELACIONES PERSONALES
Es cierto que sólo una persona inconsciente intentará usar o manipular a las demás, pero es igualmente cierto que sólo una persona inconsciente puede ser usada y manipulada. Si te resistes o luchas contra el comportamiento inconsciente de otros, tú mismo te vuelves inconsciente.Pero rendirte no significa permitir que te utilice la gente inconsciente. En absoluto. Es perfectamente posible decir «no» a una persona con firmeza y claridad o salir de una situación estando, al mismo tiempo, en un estado interno de completa no-resistencia.
CUANDO DICES «NO» a una persona o situación, esa negativa no ha de venir de la reacción, sino de la intuición, de una toma de conciencia clara de lo que es correcto para ti en ese momento.Haz que sea un «no» no-reactivo, un «no» de alta calidad, un «no» libre de toda negatividad que no cree más sufrimiento.Si no puedes rendirte, actúa inmediatamente: expresa tu queja, haz algo que pueda cambiar la situación, o retírate de ella. Asume la responsabilidad de tu vida.
No contamines tu hermoso y radiante Ser interno ni la Tierra con negatividad. No des a la infelicidad, en ninguna de sus formas, un lugar donde habitar en tu interior.
SI NO PUEDES EMPRENDER UNA ACCIÓN, por ejemplo porque estás en prisión, entonces te quedan dos opciones: resistencia o rendición. El cautiverio o la libertad interna de las condiciones externas. El sufrimiento o la paz interna.La rendición hará que tus relaciones cambien profundamente. Si no puedes aceptar lo que es, eso implica que nunca puedes aceptar a las personas como son. Las juzgarás, las criticarás, las etiquetarás, las rechazarás o intentarás cambiarlas.Además, si siempre haces del ahora un medio para un fin futuro, también convertirás a cada persona con la que te encuentres o con la que te relaciones en un medio para un fin.
La relación —el ser humano— será entonces de una importancia secundaria para ti, o no tendrá ninguna importancia. Lo primordial será lo que puedas sacar de la relación, sea una ganancia material, una sensación de poder, placer físico o algún tipo de gratificación para el ego. Dejadme ilustrar cómo puede funcionar la rendición en las relaciones.
CUANDO TE VEAS ENVUELTO EN UNA DISCUSIÓN o en alguna situación conflictiva, tal vez con tu pareja u otra persona cercana a ti, empieza por observar cómo te pones a la defensiva cuando atacan tu posición, o siente la fuerza de tu propia agresión cuando atacas la posición de la otra persona.Observa el apego a tus puntos de vista y opiniones. Siente la energía emocional-mental que está detrás de tu necesidad de tener razón y de señalar que la otra persona está equivocada. Ésa es la energía de tu mente egotista. La haces consciente reconociéndola, sintiéndola tan plenamente como puedas.
Entonces, un día, en medio de una discusión, de repente te darás cuenta de que tienes una opción, y quizá decidas abandonar tu reacción simplemente para ver qué pasa. Te rindes.No me refiero a que dejas de reaccionar diciendo verbalmente: «De acuerdo, tienes razón», con una mirada condescendiente que en realidad está diciendo: «Estoy por encima de esta inconsciencia infantil.» Así sólo consigues desplazar la resistencia a otro terreno, con lo que la mente egotista sigue estando al mando y reivindicando su superioridad. Estoy hablando de soltar todo el campo de energía mental-emocional que estaba luchando por el poder en tu interior.El ego es astuto; por eso tienes que estar muy alerta, muy presente, y ser totalmente honesto contigo mismo para ver si realmente has renunciado a tu identificació n con una posición mental, liberándote así de la mente.
SI TE SIENTES DE REPENTE MUY LIGERO, DIÁFANO Y EN PROFUNDA PAZ, eso es una señal inequívoca de que te has rendido realmente. Observa entonces lo que le ocurre a la posición mental de la otra persona cuando dejas de energetizarla mediante la resistencia.
Cuando la identificació n con las posiciones mentales se deja de lado, comienza la verdadera comunicación.No resistirse no significa necesariamente no hacer nada. Lo único que implica es que la «acción» no va a ser reactiva. Recuerda la profunda sabiduría que subyace en la práctica oriental de las artes marciales: no te resistas a la fuerza del oponente. Cede para vencer.«No hacer nada» cuando estás en un estado de intensa presencia es un poderoso transformador que sana a las personas y las situaciones.Es radicalmente diferente de la inactividad en el estado de conciencia ordinario —o más bien de inconsciencia— que surge del miedo, de la inercia o de la indecisión. El verdadero «no hacer nada» implica ausencia de resistencia interna e intensa alerta. Por otra parte, si es necesario actuar, ya no reaccionarás desde tu mente condicionada, sino que responderás a la situación desde tu presencia consciente. En ese estado, tu mente está libre de conceptos, incluyendo el concepto de no-violencia. De modo que..., ¿quién puede predecir lo que harás?El ego cree que la fuerza reside en resistirse, cuando en realidad la resistencia te separa del Ser, el único estado de verdadero poder. La resistencia es debilidad y miedo disfrazados de fuerza. Lo que el ego considera debilidad es tu Ser en toda su pureza, inocencia y poder. Lo que consideras fuerza es debilidad. Por tanto, el ego existe y se mantiene mediante la resistencia continua, y representa papeles falsos para encubrir tu «debilidad», que en realidad es tu poder.Hasta que se produce la rendición, buena parte de la interacción humana se limita a cumplir papeles inconscientes. Cuando te rindes, ya no necesitas las máscaras del ego ni sus defensas. Te vuelves muy simple, muy real. «Eso es peligroso», dice el ego.
«Te sentirás herido. Serás muy vulnerable.»Lo que el ego no sabe, por supuesto, es que sólo abandonando la resistencia, haciéndote «vulnerable», puedes descubrir tu verdadera y esencial in-vulnerabilidad.
Practicando el Poder del Ahora Título Original: Practicing the Power of Now – Essential Teachings, Meditations and Exercises from The Power of NowÓ2001, _Eckhart Tolle